Feeds:
Entradas
Comentarios

FRANCISCO BILBAO.

Demócrata, americanista y revolucionario

La pugna entre liberales y conservadores -pipiolos y pelucones- que comenzó tras el término de las guerras de independencia, se resolvió en 1829 con el triunfo de los segundos en la batalla de Lircay. Liderados por el ministro Diego Portales, los pelucones instauraron las bases de una organización política que perduró por décadas, consagrada en la Constitución de 1833. En la década siguiente, sin embargo, surgió una nueva generación educada en los principios liberales, que presionó por cambios en la conducción del país.

Francisco Bilbao fue el ícono de aquella generación, símbolo del radicalismo liberal que combatió a los gobiernos autoritarios en nombre de una democracia plena, al mismo tiempo que llamaba a la unidad de los pueblos latinoamericanos para impugnar la amenaza imperialista. De una constancia admirable y enemigo de las transacciones políticas, Bilbao dedicó su vida a la causa de la democracia, pasando gran parte de ella en el exilio y sufriendo constantes persecuciones.

Nació en 1823 y a corta edad debió partir al exilio acompañando a su padre, dirigente liberal que emigró tras el triunfo conservador de 1829. En 1839 se autorizó el regreso de su familia a Chile y, al poco tiempo, Bilbao comenzó sus estudios en el Instituto Nacional. En 1844 se inició en la vida pública con la publicación de su ensayo Sociabilidad chilena, en donde llamó a una transformación democrática y atacó ferozmente al clero. Tras un polémico juicio por blasfemia, viajó a Europa y se instaló en París. Allí, se inició en las ideas liberales de Lamennais, Quinet y Michelet, a la vez que presenció la oleada revolucionaria que se extendió por Europa en 1848. De regreso a Chile, en 1849, organizó junto a Santiago Arcos la Sociedad de la Igualdad, que agrupó a artesanos e intelectuales radicales y que a través de su órgano de prensa lanzó enconados ataques al gobierno de Manuel Montt y a la alta jerarquía eclesiástica. Dos años más tarde se plegó a una sublevación liberal dirigida por el general José María de la Cruz. Tras el fracaso de la revolución de 1851, Bilbao tomó nuevamente el rumbo del exilio, embarcándose hacia el Perú. En ese país, publicó La revolución en Chile y los mensajes del proscripto, en el que reflexionó acerca de la experiencia de 1851. A fines de 1854, se unió al levantamiento liberal acaudillado por el general Ramón Castilla, que resultó triunfante en la guerra civil. Sin embargo, las tibias reformas lanzadas por el nuevo gobierno peruano no satisficieron a Bilbao, que al poco tiempo manifestó su abierta oposición. Tras una breve temporada en la cárcel, fue expulsado del Perú, embarcándose nuevamente con destino a Europa. En el viejo continente desarrolló sus ideas acerca de la necesidad de unir a las naciones americanas para hacer frente a la amenaza imperialista y para concretar los ideales de libertad, igualdad y justicia entre los pueblos. En 1857 viajó a Buenos Aires y se identificó con los intereses de las provincias defensoras de un sistema federal. Tras el triunfo de la Confederación Argentina en 1859, encabezada por Justo José de Urquiza, fue testigo de cómo el nuevo gobierno dejó de lado los ideales federales por los que había luchado, al mismo tiempo que la oligarquía bonaerense volvía a recuperar la hegemonía política en 1861. La invasión francesa a México, en 1862, despertó la inquietud de Bilbao, que llamó la atención sobre el despotismo imperante en Europa y su política imperialista en su libro La América en peligro. En 1864, publicó El evangelio americano, en el que reflexionó acerca de la lucha por la libertad, igualdad y justicia en América Latina, y sus obstáculos. Al año siguiente murió en el exilio y en la pobreza; quien después sería considerado apóstol de la libertad.

FUENTE :MEMORIA CHILENA

Entre los intelectuales de la época destaca la figura de Andrés Bello. Su influencia se expandió a todos los campos de la cultura, pero su mayor legado al país fue, sin lugar a dudas, la fundación de la Universidad de Chile y la redacción del Código Civil. Destacó también en el ámbito de la historiografía Diego Barros Arana; a su labor como historiador se suma su desempeño como maestro e instructor de la juventud chilena, además de su actuación como hombre público. Su figura no estuvo ajena de la polémica, sobre todo durante su rectorado en el Instituto Nacional y su desempeño como perito en el litigio limítrofe chileno-argentino. Destacó, en el ámbito de la historiografía, Benjamín Vicuña Mackenna, quien tuvo además una destacada trayectoria pública como intendente de Santiago y candidato presidencial.

En la década de 1840, comenzaron a escribir en los periódicos de la época los hermanos Gregorio Víctor y Miguel Luis Amunátegui; y el más importante ideólogo del periodo, José Victorino Lastarria. A éstos se sumaron otros personajes del ámbito intelectual como Francisco Bilbao y el argentino Domingo Faustino Sarmientoen la segunda mitad del siglo. Todos ellos influyeron desde el Congreso, desde los ministerios y desde el mundo de la cultura, a la modernización del país y al desarrollo de los ideales del liberalismo, fomentando la educación, respaldando la libertad de imprenta, la libertad de asociación y las leyes laicas.

La búsqueda de mayores libertades fue una de las principales banderas de lucha del liberalismo. Los partidos liberal y radical, representaron la lucha dentro de la institucionalidad. La perspectiva más rupturista estuvo representada por el Club de la Reforma y su sucesora política, la Sociedad de la Igualdad.

 

FUENTE: MEMORIA CHILENA

Bienvenidos

hola mi nombre es Nicolle Reyes de la carrera Pedagogía en Historia de la Universidad de las Americas,

Estoy haciendo un trabajo de investigación sobre los movimientos culturales del siglo XIX, centrado en el personaje francisco Bilbalo, los invito a visitar mi pagina y cualquier ayuda les será de agradecimiento para enriquecer mucho mas esta investigación

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.